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Información y democracia

Información y democracia

Pues sí, ahora que se vuelve a hablar de Periodismo (con mayúsculas), me han entrado unas ganas terribles de dar mi opinión. Que le voy a hacer

Es bueno que se hable sobre el papel de los medios de información. Bueno y necesario, pero como casi todo lo que se convierte en tertulia de barra de bar, todo parte de lo que queremos y no de lo que hay. Pregonamos que la verdad es nuestra y todo lo demás es mentira.

Empecemos: Las personas que ejercen el Periodismo no se forman en las facultades, como erróneamente se cree. Todo tiene lugar en un mundo mágico donde Zeus, Odín y Ironman inseminan a una diosa (la que toque) rodeados de unicornios de colores que con cada suspiro exhalan caramelitos de sabores. Desde el mismo momento que la primera de sus células cobra vida, la pureza virginal va tomando sus corazones y se manifestará en cada uno de sus actos y su verdadero objetivo: La búsqueda y trasmisión de la Verdad.

Al menos eso es lo que parece creer la gente que debe ser una persona dedicada al periodismo, ocupe el lugar que ocupe en la redacción: Seres superiores con un nivel de pureza espiritual que hacen que los unicornios parezcan el burro de Sancho Panza. Ellos y ellas tienen que contar la verdad aunque tú no se la quieras contar por lo que pueda decir tu jefe/a. Ellos tampoco se deben doblegar ante las presiones ni nada por el estilo: Pueden comer "del aire", tú no. Ellos pueden renunciar a su trabajo, pero tú no.

Dicho de otro modo: tú, común de los mortales con un trabajo “común”, puedes tragarte todo lo que tu jefe te ponga por delante. Si el jefe del hospital te compra los materiales más baratos del mundo, o te niega un medicamento, o te hace subirte a un andamio sin equipo de seguridad, pues no pasa nada porque no eres periodista y te puedes rendir a las miserias de la vida.

Claro que el resto de personas somos humanos y no somos periodistas, así que podemos exigirles todo lo habido y por haber que para algo tienen un código moral que cumplir y al resto eso de la moral nos la trae al pairo. Eso sí, si eres periodista, tienes que rebelarte contra los accionistas, el director, el editor, el redactor y la Santa Imprenta de la Verdad Suprema e imprimir tú mismo tus artículos parando las rotativas o robándole al jefe las claves de la web en los medios digitales. ¡Eh, y que no te cambien ni una coma del artículo!

Eso después de haberte levantado temprano, con un contrato basura, con un sueldo digno de ese contrato (otra basura), con falta de tiempo para contrastar la información en condiciones, al antojo del político o la política de turno, dependiendo de un medio que depende de anuncios publicitarios…

Claro que tampoco es muy de recibo que se muestren totalmente indignados (con razón) por el desvarío de Iglesias y callen viendo como todo un presidente de gobierno se dirige a ell@s desde una tele de plasma, el consejero de turno los deja tirados en una rueda de prensa y no responde a preguntas o la señora concejala llega media hora tarde. Entre los elegidos para la inmortalidad informativa también salen ranas en vez de príncipes y princesas de la verdad. Corporativismo: la verdad queda para otro día porque la ofensa viene “de los malos” y no son “de los nuestros”. Defendamos la profesión aunque (algun@s) hagamos de ella un remedo de lo que debe ser.

Verán: Creo que Pablo Iglesias se ha vuelto a equivocar. La democracia se mejora con más democracia. La información, que no la opinión, se ofrece desde unos medios públicos cumpliendo con requisitos como la imparcialidad, la independencia económica y muchas otras cosas de esas que deben enseñar en las facultades y que uno ignora.

Se equivoca al personalizar en un plumilla. Se equivoca en el tono, en las formas, en el lugar. Ya no es un profesor de Universidad, es un político y como político Pablo, qué quieres que te diga, ajo y agua. Si no te gusta, te aguantas. Si es mentira, ejerce tu derecho a la rectificación o vete a los tribunales.

Y, sobre todo, se equivoca al creer que el Estado debe controlar en modo alguna un medio de información por muy privado que sea. Frente a eso, información desde un medio público, libre, independiente, financiado por tod@s y que, guste o no guste a quien manda, cuente la verdad. Sin opiniones, ni medias tintas. Libertad pura y dura a la hora de informar e información veraz. Al menos eso es lo que yo espero de alguien que pretende gobernar un país.

Ese es el verdadero reto: no controlar a los medios, sino crear los medios para que sean lo que deben ser, no lo que nos gustaría que fuesen. Al sectarismo no se le puede combatir con más sectarismo porque la verdad muere por el camino. O Periodismo o mentira. O información u opinión. La mezcla solo es degeneración y manipulación informativa.

Y todo esto para abrir el debate sobre los medios de información. No quiero ni imaginarme el día que Pablo Iglesias quiera abrir el debate sobre la República: ¿Le dará dos collejas a Felipe IV?

Miguel García

PD: Recordad que yo no soy periodista, solo soy un juntaletras y militante de Podemos. ¿Que sabré yo de periodismo?

Modificado por última vez enViernes, 22 Abril 2016 19:41
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