LogoFaro500

Menu

En la playa (Dunkerque)

En la playa (Dunkerque)

El desastre de Dunkerque puede ser uno de los mejores ejemplos de la gloria en la derrota que tanto buscaron algunos cineastas como John Ford. La visi√≥n de cientos de miles de soldados varados en la playa, esperando un rescate que nunca llegaba porque su pa√≠s prefer√≠a reservarse para otros empe√Īos, es la decepci√≥n de todos aquellos que cre√≠an que hab√≠a algo heroico en defender a tu pa√≠s. Sin embargo, la misma poblaci√≥n civil supo responder a la llamada para sacarles de all√≠. No pudieron evacuar a todos. No fue una heroicidad perfecta. Pero fue una enorme prueba de cu√°n lejos puede llegar una naci√≥n en aras de la supervivencia.

As√≠, Christopher Nolan demuestra, una vez m√°s, que es un cineasta muy a tener en cuenta. Despliega sabidur√≠a t√©cnica apoy√°ndose en un sonido extraordinario, haciendo que los ruidos de los aviones, de las bombas y de los mismos disparos aislados suenen casi en el interior de cada espectador. Estructura la pel√≠cula con inteligencia, fragmentando las distintas historias que confluyen espectacularmente al final con alardes de montaje como bombardeos repetidos y vistos desde diferentes puntos de vista, alterando la continuidad del tiempo para dar una visi√≥n conjunta del espacio en el que se desarrollan los apasionantes acontecimientos. Visualmente resulta perfecto, con especial cuidado en las secuencias a√©reas, soberbiamente rodadas y, salvo en una ocasi√≥n, sin croma, con acci√≥n real, como las aut√©nticas pel√≠culas de guerra. Y resulta impactante cuando quiere, dejando al p√ļblico con el coraz√≥n en un pu√Īo sin necesidad de acudir a la casquer√≠a gratuita y, no por ello, dejando de ser realista.

Por si fuera poco, cuenta con un plantel de int√©rpretes competentes, con sus momentos de lucimiento a pesar de las cortas secuencias con las que tienen que lidiar. Soberbio Kenneth Branagh, dando peso y dramatismo a la evacuaci√≥n por el espig√≥n de la playa; maravillosamente maduro Mark Rylance, aportando mentalidad al hero√≠smo; valiente Tom Hardy, parapetado tras la mascarilla de piloto, que concentra en sus ojos su papel de piloto de caza. Actores j√≥venes que a√ļn tienen que hacerse un nombre se afanan en su cometido y el resultado es que el p√ļblico, despu√©s de tener muy cerca esa acci√≥n por varios frentes, sale sencillamente impresionado de la exhibici√≥n del director.

Y es que no es f√°cil trasladar la angustia de la primera l√≠nea cuando lo que se espera es el transporte salvador que lleve de vuelta a casa a tantos soldados derrotados. El mar se encrespa y se vuelve caprichoso y el enemigo trata de causar el mayor n√ļmero de bajas posibles. Solo as√≠, con much√≠sima fuerza en las im√°genes, se puede trasladar esa idea de que el m√°s alto hero√≠smo, la haza√Īa m√°s hermosa, es la supervivencia. Ah√≠ quedan agobios terribles, bombardeos a traici√≥n y ejecutados con alevos√≠a, errores escondidos en las panzas de las embarcaciones‚ĶDunkerque fue un aut√©ntico fiasco militar‚Ķpero fue la primera lecci√≥n para un pa√≠s que tuvo que aprender a sobrevivir a marchas forzadas para tener conciencia de que √©se era el primer paso para la victoria. Por supuesto, con mucho dolor, mucha sangre derramada, mucho nervio arrasado y mucho atasco en el razonamiento, pero con grandes dosis de valor, de arrojo, de decisi√≥n y de conseguir, por encima de todo, continuar respirando un minuto m√°s.

César Bardés

Modificado por √ļltima vez enJueves, 27 Julio 2017 07:43
M√°s en esta categor√≠a: « La vida domina (Su mejor historia)
Inicia sesión para enviar comentarios
volver arriba